Lo he oído y lo he leído. ZP está eufórico porque, según sus propias palabras (¡Ay trolerillo!), "lo peor de la crisis ya ha pasado". Y yo que acabo de caerme de un árbol, voy y me lo creo. Bueno, yo y cualquiera que sea más pobre que ayer y menos que mañana ya que, lo de este hombre y sus adláteres, es para hacer pis y no echar gota.
Porque, vamos a ver: Si el Gobernador del Banco de España informa que, aparte de tener crisis para rato, los españoles nos iremos empobreciéndonos más, cosa por cierto nada dudosa, ¿como es posible que un presidente de todo un gobierno diga esta barbaridad?, ¿nos está tomando el pelo?, o ¿ya no sabe ni que decir?
Porque, joder, la subida de impuestos ha sido morrocotuda. Y que no nos venga con el cuento de que esos centimillos que iba a subir el tabaco, que curiosamente ha sido el doble de lo prometido por la ministra que administra las pocas perras que quedan, es para que los españoles dejemos tan nefasto vicio. Y lo ha dicho. Y se ha quedado tan tranquilo. Es más, incluso ha aseverado que no va a producir ninguna otra subida de impuestos, lo que en su idioma significa que estemos preparados porque el día menos pensado, nos la vuelve a clavar.
Ha sido una inmoralidad, que antes de las elecciones al parlamento europeo nos hablaran de los ya famosos brotes verdes, cuando en realidad estaban (los brotes, claro está) al rojo vivo. Sabían de sobra que, ganaran o no, los fumadores y los conductores iban a ser los primeros afectados de una larga lista de ingeniosas medidas que, si bien por ahora está guardadita, no tardaremos mucho es sufrirlas en nuestras propias carnes.
Es decir, que tendremos que pagar de nuestro bolsillo la incompetencia demostrada, no solo en materia económica, sino en otras muchas que sería largo y prolijo relatar. Pero, como de costumbre, aquí noooooo pásaaaaa náaaaaaaaa. Y eso es lo grave, que nunca pasa nada. Entonces ¿qué coño tiene que suceder para estos gachós se espabilen?, ¿existe una pócima mágica que los haga entrar por vereda?.
No lo se. Bueno, sí. Pero me malicio que no iba a ser de su agrado pues es perfectamente constatable que, hoy por hoy, lo único que les interesa es seguir al mando de este buque, cada día más a la deriva y que, más tarde o más temprano, embestirá contra los arrecifes de la verdad, porque hasta ahora, todo ha sido una gran mentira.
Mientras llega ese ya inevitable momento (a buen entendedor pocas palabras bastan), Ex-paña y los ex-pañoles, seguiremos siendo el hazmerreir de una Europa que, por cierto, le ha dado la espalda a una progresía cada vez más desfasada e incompetente.
Ya. Ya se que esto de escribir casi siempre de lo mismo descompone al más plácido de los humanos, pero ¿qué quieren que les cuente?, ¿una de romanos o más bien una de piratas?, ¿que llega la feria y nos podremos olvidar del inolvidable? La verdad, por dura que parezca, tan solo tiene un camino y, una de dos: o nos están mintiendo o somos bobos.
Yo, particularmente me inclino por lo primero sin descartar algo de lo segundo. Pero ¿qué necesidad tenemos de ser pesimistas? Con un poco de suerte, allá por el 2012 o 2013, ¿quién sabe? incluso para el 2015 o el 2016, todo habrá cambiado. O lo que es lo mismo: de ilusiones, también se vive porque, lo que es ahora, vivir para ver y oir. Y muchos que pensaban que este era el país de las maravillas...
|
|
Gabriel Enrique Sardina Sánchez.
|